Artesanos y creativos son dos facetas muy presentes en la Comarca Alto Gállego

Ricardo Montoro ha recorrido España y parte de Europa exponiendo sus obras de arte. Pero también ha recorrido las cumbres del Pirineo ya que es guía de montaña. Es precisamente en la naturaleza y en los deportes que se practican al aire libre donde encuentra su mayor fuente de inspiración para sus pinturas relacionadas con el alpinismo, el esquí o la montaña en general. Además de estos temas, a lo largo de su trayectoria, Montoro también ha realizado retratos, pastoreos o marinas cuando vivía en la costa. «Al principio vendía más los productos que hacía de esquiadores porque la gente no estaba acostumbrada a ver esto. Ahora vendo casi por igual paisajes, montañas y quizá las que menos salida tienen son las relacionadas con el alpinismo o la escalada», indica el autor.

Para la realización de sus creaciones utiliza diferentes técnicas como son acuarelas, acrílicos, tintas, lápiz pero también puede mezclar varias de ellas en una misma obra.  Actualmente, Ricardo se encuentra en una exposición retrospectiva en Benasque en la que muestra sus creaciones de todos los estilos y toda su carrera ya que incluye obras desde el año 2000.

 

 

 

Azpe García decidió dar un giro a su vida en el año 2013 y poder dedicarse a su profesión: la biología. Fruto de ello nació A Redolada, una producción apícola que comenzó con tres colmenas y, aunque ha llegado a las 300, en la actualidad cuenta con 130 repartidas desde el Valle de la Guarguera hasta Boltaña y en el Valle de Nocito. En cada una de ellas, nos explica Azpe, que pueden habitar unas 40.000 o 50.000 abejas como mínimo que hibernan en invierno y a partir de marzo es cuando empiezan a moverse. «Los apicultores somos ganaderos pero dependemos mucho de la agricultura, del tiempo, de las lluvias y del sol para que florezcan las flores y pueda haber miel». Los años buenos pueden llegar a conseguir cerca de 900 kilos de miel pero también hay cosechas muy bajas en función de la meteorología. Además, también hacen propóleo y tintura de propóleo gracias a las resinas que producen algunos árboles y arbustos que recogen las abejas.

Por otro lado, han apostado por la educación ambiental con visitas infantiles y para adultos que duran unas dos horas. Una de estas visitas está basada en las abejas y en ella explican su biología y su forma de comunicarse o de reproducirse, mientras que la segunda visita gira en torno a los apicultores. En ella cuentan la relación de los seres humanos y las abejas a lo largo de la historia, la evolución de la apicultura y la forma en la que trabajan en A Redolada. Además, las dos tienen un punto en común basado en los productos que se pueden obtener de la colmena y se realiza una cata de propóleo y de diferentes tipos de miel.

También realizan diferentes talleres un poco más largos de duración que las visitas y más participativos. Uno de ellos se realiza en primavera y versa sobre la flora apícola y en él se puede conocer la relación de las abejas con las flores y la polinización, las plantas que producen miel, propóleo o ambos productos. Para integrar a los participantes dan un paseo por Artosilla a la vez que buscan plantas, las inspeccionan con lupa y realizan adivinanzas. Otro de los talleres se realiza cuando sacan la miel y cuentan su tiempo de maduración y el proceso hasta conseguirla. Los usos de la cera es el título del tercer taller que ofrecen en A Redolada. Saber qué es la cera, para qué la utilizan las abejas o para qué la podemos usar las personas son algunas de las dudas que te resolverán en este taller en el que también se realizan velas.

 

 

 

Fernando Alonso-Cortés Rodríguez es otro creativo que realiza creaciones e ilustraciones basadas en la naturaleza y en las montañas del Valle de Tena. Escenas de Tena es el nombre de su proyecto que nació en el año 2.009 tras darse cuenta que ya acumulaba más de dos mil imágenes del Valle y algunas eran muy alabadas y reclamadas por amigos y conocidos. A pesar de dedicarse profesionalmente al Marketing y la Publicidad, Fernando utiliza la fotografía habitualmente para documentar lugares y escenas. «Con lo que no contaba es que, con el paso de los años, ha llevado a Escenas de Tena a ser además una especie de documento de la evolución del Valle al retratar esos lugares en numerosas ocasiones. Ello ha permitido recoger cómo cambia el entorno, entre otras cosas, por el paso del ser humano», indica Fernando.

La colección de Escenas de Tena se estructura en torno a las estaciones meteorológicas y las imágenes muestran la belleza del Valle de Tena desde Santa Elena hasta El Portalet, pero también retrata valles vecinos con tomas desde la Comarca Alto Gállego. Diferentes técnicas y fotografías a color y en blanco y negro componen las más de 20.000 imágenes que posee Fernando en su colección. Además de participar en exposiciones, Fernando visibiliza las fotografías en sus redes sociales, en el calendario anual que elabora y en tres libros auto editados con las obras de los años 2009, 2011 y 2013.